miércoles, 21 de mayo de 2008

RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EMPRESA

RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EMPRESA 2007-06-26

Es una guía de lectura

Para su conocimiento profesional

Por: George C. Lodge

El propósito fundamental de las empresas en todas las sociedades es producir y distribuir bienes y servicios de tal manera que los beneficios obtenidos superen a los costos. Las diversas sociedades de épocas y lugares diferentes establecen distintas limitaciones dentro de las cuales se espera que la empresa cumpla su finalidad.

Estas limitaciones hacen referencia por ejemplo, a la naturaleza y calidad de los bienes y servicios, las características y formas de producción y distribución, la definición de lo que es un “costo”, el exceso permitido de ingresos sobre los costos (beneficios) y la distribución de este exceso.

DIFERENCIAS DE SITUACIÓN

Estas limitaciones reflejan diversas situaciones; diferentes características del mundo real en que opera la empresa. En una situación de escasez, por ejemplo el desperdicio es un crimen, en cambio en una de excedencia es algo aceptable.

NECESIDADES DE LA SOCIEDAD
La responsabilidad social de la empresa, está en función de las necesidades de las comunidades a las que atiende y por las cuales se ve afectada. Estas necesidades pueden definirlas los consumidores individuales que expresen sus deseos en un mercado abierto, los inversores que intenten maximizar el rendimiento de sus inversiones en los mercados de capitales, el conjunto de miembros de la empresa (sus directivos y dirigidos) el gobierno en la asignación de recursos de capital y naturales (y algunas veces en la asignación de recursos humanos según qué actividades económicas decidan que son las más urgentes) o, evidentemente, por alguna combinación de estos métodos.

Si las necesidades de una comunidad son claras y concretas, rara vez la cuestión de la responsabilidad social se convierte en polémica, es un supuesto lo suficientemente entendido.

LIMITACIONES VARIABLES

Actualmente tanto en Estados Unidos como en cualquier otra parte, la responsabilidad social es una cuestión polémica muy real porque la definición de las necesidades de las diferentes comunidades a que atiendan y que afectan a la empresa está tan poco clara como la cuestión de quién decide tales necesidades y por qué procedimientos.
Los deseos del consumidor, expresados en el mercado, son cada vez más concretos en una variedad de necesidades de las diferentes comunidades a que atiende y que afectan a la empresa está tan poco clara como la cuestión de quién decide tales necesidades y por qué procedimientos.

Los deseos del consumidor, expresados en el mercado, son cada vez más concretos, en una variedad de necesidades de cosas tales, como aire limpio, agua pura y belleza natural.
l.
Las viejas jerarquías, tanto en la dirección como en los sindicatos, aceptables en épocas anteriores en las que uno trabajaba para sobrevivir, son menos idóneas para una situación en la cual la supervivencia, es, en esencia de un derecho de los miembros de una comunidad.

Los despidos temporales en tiempos difíciles para mantener las distribuciones de dividendos, fueron aceptables en su tiempo, actualmente no lo son.

La cadena de montaje, que una vez fuera el glorioso logro de unos directores de producción orientados hacia la eficiencia, es menos aceptable a medida que se tienen en cuenta las nuevas dimensiones humanas de su costo. Se está cuestionando la misma idea del crecimiento. Es deseable un cierto tipo de crecimiento como, por ejemplo: en la producción mundial de alimentos. Otros crecimientos son dañinos si rompen el equilibrio ecológico y desperdician energía, recurso cada vez más valioso.

Y lo que es aceptable en un lugar puede no ser aceptable en otro. Las definiciones de desarrollo en la Jungla del Amazonas, en Brasil, y la dada en Nueva Jersey son claramente diferentes. Existe una gran cantidad de alternativas no comprobadas que ocultan las limitaciones en las cuales puede tener lugar una actividad comercial, especialmente en los Estados Unidos.

RELACIONES MÚLTIPLES

El término responsabilidad social engloba una multitud de relaciones internas y externas de la sociedad mercantil (y nos estamos refiriendo a la gran sociedad anónima cuyas acciones están en manos del público, y no a la tienda de comestibles de la esquina).

La preocupación por la responsabilidad social ha aumentado de volumen a medida que se han hecho cada vez más ambivalentes las expectativas que nuestra sociedad se hace de la actividad empresarial.

Obedecer la ley se ha convertido de repente en algo muchísimo más complicado y, no obstante, insuficiente.Una multiciplidad de grupos de intereses bombardean a la sociedad mercantil con quejas sobre las cuales se siente insegura, ya que la sociedad en su conjunto también lo está.
En muchas cuestiones polémicas, nuestra sociedad no ha hablado a un con voz clara.

RESPUESTA DE LAS ORGANIZACIONES MERCANTILES

En medio de esta situación de incertidumbre, las organizaciones han tomado diversas medidas.
En primer lugar, han intentado mejorar su maquinaria interna para cumplir las nuevas leyes, especialmente las referentes a las minorías raciales y étnicas, mujeres, efectos ecológicos de la polución, consumidores, bienestar del empleado y su propio impacto general sobre la comunidad. Esta maquinaria incluye auditorias a las que se les da el calificativo de sociales y otros procedimientos más o menos formales para la observación y control del cumplimiento por parte de la organización de las demandas sociales cambiantes.

En segundo lugar han intentado, a través de la actividad publicitaria y de la de relaciones públicas explicar y acentuar su coherencia con los diversos objetivos sociales. Y por último han hecho un esfuerzo por aumentar su sensibilidad ante las presiones tanto actuales como futuras, para introducir cambios en las expectativas sociales.
Los esfuerzos de la empresa por abordar la cuestión de la responsabilidad social se ven fuertemente complicados por tres factores:

Las organizaciones grandes atienden y afectan a varias comunidades muy diferenciales: accionistas, tenedores de la deuda, empleados, consumidores, Detroit, Nueva York, Brasil, Francia, etc.

Existe una considerable confusión sobre cuáles son las necesidades y derechos de cada una de tales sociedades. ¿Cuáles son los criterios de responsabilidad legitimidad y autoridad? Las antiguas bases de derechos de propiedad, fiabilidad de los contratos, competencia para satisfacer los deseos del consumidor, el estado limitado y la bondad de la innovación y crecimientos tecnológicos por sí mismo se están agotando paulatinamente. Están apareciendo otras nuevas, pero aún están poco definidas.


Entretanto, ¿quién tiene el derecho y la competencia para decidir cuáles son las necesidades de estas sociedades diferentes? ¿Quién tiene el derecho y la competencia, para determinar, en síntesis la responsabilidad social de la empresa? La respuesta a ambas preguntas no parece ser la empresa. Puede ser la sociedad actuando a través de sus estructuras política, de una forma u otra.
Puede que se haga a través del gobierno o de las presiones y contrapresiones de
grupos de intereses.

La empresa tiene así algunas alternativas, y probablemente prefiera al gobierno,
Ya que actúa de forma más metódica.

No es sorprendente que esté aunmentado la preocupante unión de grandes sociedades e importantes organismos gubernamentales, como si se fuera a dar un estatismo empresarial, pero ¿existe alguna alternativa real? No giran las cuestiones polémicas reales entorno a algún tipo de unión o alianza? Puede inspeccionarla y controlarla todo el mundo?

En nuestras especulaciones sobre el futuro, resulta útil recordar que estamos exponiendo cuestiones antiquísimas sobre la autoridad y el control.

FUENTES DE AUTORIDAD

Las fuentes de autoridad pueden proceder de tres fuentes:

La primera son los derechos de propiedad. Estos continúan otorgando satisfactoriamente su autoridad a los directivos de pequeñas empresas, cuya posesión está claramente definida. Pero en lo que respecta a las grandes sociedades anónimas, cuyas acciones están en manos del público, la noción de propiedad es un mito. Nadie las posee, en ningún sentido real. En consecuencia sus directivos son extremadamente vulnerables. Su autoridad es débil, ya que su legitimidad es sumamente cuestionable.
No obstante, es tan improbable como poco práctico regresar a épocas anteriores en las que los accionistas eran los propietarios reales de la empresa en que invertirían.

La segunda fuente de autoridad gerencial o directiva es la formada por todos los miembros de la empresa (los dirigidos). Esta fuente es tanto más prometedora y vemos que existe una amplia variedad de formas de participación de los trabajadores en la dirección, con o sin sindicatos.

Por último, está el Estado. Nos guste o no, es difícil de negar, que cada vez más, los derechos gerenciales se obtienen verdaderamente del gobierno, en sus diferentes niveles.


Las cuestiones relevantes en este caso son las del grado de centralización frente a descentralización de las formas de participación por parte de las empresas y otros grupos en la toma de decisiones gubernamentales. Estas tres fuentes son únicas en las cuales podrán escoger en el futuro los directivos.

No hay comentarios: